Protección
- 19 February, 2026

Verano y mascotas: cómo cuidarlas del calor y evitar imprevistos en casa

El verano, la ciudad y nuestros compañeros de vida

El verano en Argentina trae días largos, más tiempo al aire libre y cambios en la rutina familiar. Para quienes conviven con mascotas, esta época también implica nuevos desafíos de cuidado, organización y prevención, especialmente frente a las altas temperaturas. En este contexto, nuestras mascotas —esos compañeros fieles que llenan de vida el hogar— pasan más tiempo con nosotros, pero también enfrentan desafíos nuevos y, a menudo, invisibles para quienes no están atentos.

¿Quién no ha sentido alguna vez esa preocupación al ver a su perro jadeando más de la cuenta o a su gato buscando desesperadamente el rincón más fresco de la casa? Perros y gatos sienten el calor de manera diferente a las personas. No regulan su temperatura corporal del mismo modo y dependen casi por completo de los adultos del hogar para mantenerse hidratados, protegidos y seguros. Anticiparse a los riesgos del verano no solo mejora su bienestar, sino que también ayuda a evitar gastos inesperados, y estrés familiar.

En esta nota, repasamos cómo cuidar a las mascotas durante el verano, qué riesgos son más frecuentes en esta época y por qué es tan importante pensar en la prevención.

Mascotas en casa:

Accidentes domésticos, el riesgo menos pensado

Durante las vacaciones, la dinámica del hogar cambia. Esto impacta directamente en las mascotas.

Ventanas abiertas para ventilar, balcones que se usan más, ventiladores y piletas al alcance, productos de limpieza fuera de su lugar habitual… Todo esto multiplica las posibilidades de accidentes. Muchos de los incidentes que sufren las mascotas en verano no ocurren en la vía pública, sino en casa.

Por eso, es fundamental revisar el espacio desde una mirada preventiva:

·       ¿Hay cables sueltos

·       ¿Plantas tóxicas?

·       ¿Objetos pequeños que puedan tragarse?

·       ¿Acceso a balcones sin red de protección?

Incluso dentro del hogar, el calor acumulado puede causar malestar si no se toman medidas simples.

El calor urbano: un enemigo silencioso

Las altas temperaturas no afectan solo en la calle o en el parque. Muchas veces, el verdadero peligro está dentro de casa.

  • Departamentos que se convierten en hornos.
  • Balcones sin protección.
  • Suelos que queman.

Las altas temperaturas pueden provocar desde incomodidad hasta problemas de salud serios en las mascotas. A diferencia de las personas, no transpiran por la piel, sino que regulan el calor principalmente mediante el jadeo (en los perros) o con mecanismos más limitados (en los gatos). Los golpes de calor son una de las consultas veterinarias más frecuentes en verano y pueden tener consecuencias graves si no se detectan a tiempo; pero no son las únicas afecciones que atentan contra nuestros amigos peludos:

Los riesgos más comunes del verano

  • Deshidratación
  • Quemaduras en almohadillas por el asfalto caliente
  • Falta de apetito o cambios de conducta
  • Mayor exposición a parásitos e infecciones

Reconocer estos riesgos es el primer paso para prevenirlos.

Prevención: pensar hoy para evitar problemas mañana

La tendencia ya no es sólo reaccionar ante el problema, sino anticiparse. Esto implica revisar las rutinas de verano, adaptar los espacios, prever gastos posibles y contar con acompañamiento ante imprevistos. Este cambio de mentalidad refleja una forma más consciente de vivir el verano y de proteger lo que realmente importa.

Planificar, informarse y anticiparse permite:

  • Reducir riesgos
  • Evitar decisiones urgentes bajo estrés
  • Proteger el equilibrio económico del hogar

Así como se planifican vacaciones, gastos de verano o el regreso a clases, pensar en la protección de quienes dependen de nosotros también es parte de una mirada responsable y preventiva.

Tips claves que te ayudarán a prevenir posibles problemas:

Hidratación: El agua fresca y limpia es fundamental durante todo el año, pero en verano se vuelve prioritaria. Tener en cuenta los siguientes puntos podría ayudarte a prevenir cualquier afección provocada por las altas temperaturas:

  • Cambiar el agua varias veces al día
  • Colocar más de un recipiente en la casa
  • Usar bebederos térmicos o mantenerlos en sombra
  • Llevar siempre agua si salen a pasear

Un signo de alerta es que la mascota deja de tomar agua o presenta encías secas. En esos casos, conviene consultar con un veterinario. 

Paseos y actividades: El verano no implica dejar de pasear, pero sí adaptar horarios y rutinas; los mejores horarios son temprano por la mañana, al atardecer o de noche.

Evitar el asfalto caliente es clave. Pero ¿cómo saber si el asfalto es apto para las patitas de mi mascota? Para corroborarlo, hacé la siguiente prueba: si no podés apoyar la mano en el piso durante varios segundos, tampoco es seguro para sus patas.

 Además:

  • Proteger balcones y ventanas con redes o barreras.
  • Supervisar el uso de ventiladores, piletas y otros elementos que puedan representar un riesgo.
  • Revisar el botiquín veterinario y tener a mano el contacto de un profesional de confianza.
  • Planificar el presupuesto considerando posibles imprevistos veterinarios.
  • Enseñar a los niños a interactuar de forma respetuosa y segura con los animales.

Mascotas y familia: enseñar cuidado y responsabilidad

El verano es un buen momento para involucrar a los chicos en el cuidado de las mascotas.

Algunas ideas:

  • Asignarles la tarea de revisar el agua
  • Enseñarles a reconocer señales de calor
  • Explicar por qué no deben sacarlos a pasear en ciertos horarios

Asignarles la tarea de revisar el agua, enseñarles a reconocer señales de calor y explicarles por qué no deben sacar a pasear a los animales en ciertos horarios son acciones que no solo mejoran el bienestar animal, sino que también fomentan valores como la empatía, la responsabilidad y la prevención.

Bienestar, planificación y tranquilidad

Cuidar a una mascota no es solo una cuestión afectiva: también es una decisión que impacta en la organización del hogar. Pensar en prevención, en respaldo ante imprevistos y en el bienestar a largo plazo es parte de una mirada más amplia de protección familiar.

En Life Seguros, el bienestar se entiende como un concepto integral: cuidar a quienes queremos—incluidos los peludos—, anticiparnos a los riesgos y construir tranquilidad con decisiones informadas, también en los pequeños hábitos del día a día.

Preguntas frecuentes sobre mascotas y verano

¿Cómo sé si mi mascota tiene calor?

Jadeo excesivo, decaimiento, falta de apetito o encías muy rojas pueden ser señales de alerta.

¿Es recomendable rapar a los perros en verano?

No siempre. En muchas razas, el pelaje cumple una función protectora. Lo mejor es consultar con un veterinario.

¿Pueden tomar helado o comida fría?

No es recomendable. Puede generar problemas digestivos. Es mejor ofrecer agua fresca.

¿Qué hago si mi mascota sufre un golpe de calor?

Llevarla de inmediato a un lugar fresco, ofrecer agua y consultar urgentemente con un veterinario.